Hasta siempre (blog cerrado)

¿Es posible una unión de España con Portugal?

Propuesta de escudo
Con motivo de la crisis, en la que estamos sumidos en profundidad españoles y portugueses, ha resucitado notablemente la idea iberista, es decir, la pretensión de reunificar los países de la Península Ibérica, en especial España y Portugal. Digo reunificar porque Portugal formó parte de España durante siglos, primero en la primitiva Hispania (vocablo del que procede la palabra "España") desde su formación en el 415 d.C. hasta la invasión árabe en el 711, y después bajo los reinados de Felipe II, Felipe III y Felipe IV entre 1580 y 1640, formando el mayor imperio de la historia. Nuestra historia comparte la mayor parte de sus rasgos, desde la conquista romana, el reino visigodo, la invasión musulmana, la reconquista, o la conquista de América. Si tenéis tiempo, os recomiendo leer estos artículos para profundizar en el tema: , , , y .

Como se puede extraer de los artículos enlazados arriba, los presuntos problemas que dificultarían esta unión en realidad no lo son, ya que, por ejemplo, más del 40% de los portugueses estarían de acuerdo con esta fusión, y de producirse, más del 85% estaría a favor de que el español se enseñase en sus escuelas, aparte del portugués; sin embargo la gran mayoría de los españoles rechazarían una cooficialidad de idiomas hispano-lusa. Respecto a la forma de gobierno, en la España de las autonomías Portugal podría pasar perfectamente a ser una más, con su constitución convertida en estatuto. Como ya expliqué, España es actualmente un estado federal de facto, por lo que la hipotética unión hispano-lusa podría hacerse en un marco federal en el cual el gobierno central conservase las principales competencias, como educación o sanidad, cosa que no ocurre actualmente. Específicamente creo que lo ideal sería una división territorial en las siguientes regiones, comunidades, o mancomunidades, como queráis:
  • Archipiélagos autónomos: Azores, Madeira, Islas Canarias e Islas Baleares.
  • Ciudades autónomas: Ceuta y Melilla.
  • Regiones autónomas: Galicia, Comunidad Vasca, Aragón, Cataluña, Levante (actual C. Valenciana), Andalucía y Castilla (actuales Castilla y León, Madrid, Castilla-La Mancha, Logroño, Santander, Murcia, Navarra, Asturias y Extremadura).
Profundizando, a continuación expongo unos puntos fundamentales para que esta unión llegase a buen puerto:
  1. El idioma oficial de España es la lengua española. Todos los españoles tienen el derecho a usarla y el deber de conocerla. Las distintas comunidades podrán tener otras lenguas cooficiales por motivos culturales además del español, siempre que se asegure la igualdad de derechos lingüísticos en el trato con la administración, en la educación obligatoria y en todos los servicios públicos.
  2. El gobierno garantizará la libertad religiosa. Deberá también respetar las creencias mayoritarias y tradicionales de los españoles, así como colaborar con las distintas confesiones cuando sea necesario.
  3. El sistema electoral será unicameral y se empleará el método del resto mayor con cociente Hare (desarrollo de la propuesta).
  4. En la Constitución deberán estar establecidos los parámetros para obtener la nacionalidad española (propuesta) y los permisos de residencia (propuesta).
  5. Las competencias de educación, economía, sanidad y seguridad corresponderán exclusivamente al gobierno central. No podrá haber competencias duplicadas entre el Estado y las comunidades, y en caso de producirse tendría preferencia el organismo central, suprimiéndose los restantes.
Por último, respecto el nombre oficial y los símbolos nacionales, lo más lógico sería República Federal de España, ya que durante los periodos nombrados al comienzo Portugal pertenecía a España, siendo una parte de Hispania o del posterior Imperio Español, siendo equivalente a las antiguas Castilla o Aragón. Como capital resta decir Madrid, entre otras cosas porque es la ciudad más grande, es la actual capital de España (desde hace más de cuatro siglos) y fue capital durante los reinados de Felipe II, III y IV, reyes también de Portugal. La bandera empleada por el Imperio Español (incluido el periodo de anexión de Portugal) era la siguiente:
Bandera de España entre 1506 y 1700

Historia del federalismo y centralismo en España

Antes de comenzar, debemos repasar qué significa centralismo y federalismo: el centralismo es la forma de gobierno básica, en la que un país tiene un único gobierno, que acumula todas las competencias, y una serie de administraciones menores, como regiones, diputaciones o ayuntamientos, encargadas de la atención específica de cada municipio. El federalismo, sin embargo, está basado en un gobierno central con una serie de competencias y varios gobiernos regionales con otras tantas competencias, aparte de otros organismos como los ya nombrados anteriormente. Esta forma de gobierno tiene sentido en dos casos: en países grandes, como EE.UU. (veinte veces más grande que España), formados por regiones geográficamente distintas entre sí, o para formar países, como Alemania, consistente en más de veinte países hasta su unificación en el siglo XIX, por lo que parece lógico que cada uno de los estados que lo formaron conservasen algo de su autonomía. Resta decir que España no cumple ninguna de las dos condiciones, pero sin embargo es un estado federal de facto, por mucho que lo niegue UPyD, formado por 17 estados, länders o autonomías, con competencias tan básicas como la sanidad o educación, y también está bastante claro que no ha funcionado.

1479-1700: Federalismo, Habsburgos, reinos y virreinatos

Tras la unión de los Reyes Católicos y finalización de la Reconquista, en España existían dos modelos de gobierno: el centralismo castellano y el federalismo aragonés. Mientras que Castilla (a la que se anexionó Navarra en 1515 tras su conquista en 1512) constituía un solo reino con unas solas cortes, Aragón era una "corona", una especie de federación primitiva dividida en Aragón, Cataluña, Valencia y Mallorca (actuales Islas Baleares), cada región con su parlamento propio. Las sucesivas incorporaciones de reinos, como Portugal, Nápoles y Sicilia, y virreinatos, como las tierras conquistadas en América, propiciaron que España se convirtiese en una federación de distintos reinos, pero con un solo rey. Ésta era la forma de gobernar típica alemana y austro-húngara, que heredamos a través de la familia real, que por aquel entonces eran los Habsburgo.
Batalla de Almansa, Guerra de Sucesión Española

1700-1978: Centralismo, Borbones y Guerra de Sucesión

En 1700 cambió radicalmente la situación: muere sin descendencia directa Carlos II, último monarca Habsburgo de España, por lo que comienza una guerra de sucesión entre los Habsgurgo y los Borbones, que apoyaban a su heredero legítimo, el futuro Felipe V. Esta guerra fue más que una simple guerra civil, fue el conflicto que probablemente haya cambiado más a España, si bien menos de la mitad de los españoles lo conocen. Castilla apoyó a Felipe V debido a que fue este reino el que se encargó exclusivamente de la conquista de América, del Benelux y de las guerras contra los protestantes, por lo que la idea del centralismo conllevaba implícitamente que la carga de España se repartiría entre las demás regiones. La antigua corona de Aragón, sin embargo, apoyaba el federalismo alemán que representaba el Archiduque Carlos de Habsburgo y que les propiciaba más autonomía y menor obligación a la hora de pagar impuestos. Ganó Felipe V y tras la promulgación de los Decretos de Nueva Planta en 1715 España pasó a tener un sistema centralista similar al francés en el cual todos los españoles tenían los mismos derechos y deberes independientemente de la región en la que viviesen, y que duraría hasta 1978 con algunas interrupciones detalladas a continuación.

Intentos de federalismo: Carlismo, repúblicas y autonomías

Tras la Guerra de Sucesión, los seguidores de los Habsburgo y su federalismo alemán no habían muerto, estaban en coma. Armaron tres guerras, en 1833, 1846 y 1872; perdieron las tres, pero como resultado consiguieron la creación de los fueros navarros (que más tarde se extenderían a las Vascongadas), semilla de las diferencias legislativas entre regiones españolas. Y sería un hijo de carlistas, Sabino Arana, el fundador del independentismo vasco.
En España, mal que les pese a algunos, república es sinónimo de mala gestión, corta duración y florecimiento de los separatismos periféricos. Así es que en 1873 llegó la I República, duró once meses, tuvo siete gobiernos y hubo un intento de dividir España en cantones (regiones administrativas de tamaño similar a las comarcas pero con soberanía casi completa), durante el cual el cantón de Cartagena proclamó su independencia de España, y dentro de Cartagena un barrio de la ciudad proclamó su independencia del cantón recién independizado.
Durante la II República, que esta vez duró cinco años, tuvo tres gobiernos y terminó en la Guerra Civil, el mismo día que se proclamó en Madrid la susodicha república en Barcelona se autoproclamó la República Catalana, claro ejemplo de hacia dónde se quería llegar. España vivió la situación más desnivelada de su historia, en la que unas regiones disfrutaban de ser autonomías, mientras que el resto del país no.
Tras 1978 volvió el federalismo a España, esta vez en forma de autonomías, y cualquiera puede ver la situación actual que vive España de división y endeudamiento, un país en el que los alumnos de una región llevan un retraso de año y medio sobre los de otra (#fuente). Nos vendieron que la federación autonómica era igualdad y progreso, pero la lógica se impuso y es justamente lo contrario. Ya sabéis, la unión hace la fuerza; divide y vencerás.

¿Por qué no unir las autonomías castellanas?

Antes de nada, aclarar que la opción ideal es acabar con las autonomías, pero en un país en el que ninguno de los principales partidos se lo propone, y donde, seamos sinceros, hay autonomías a las que si se les quitase sus privilegios armarían una guerra, otra solución, más suave, es unificar unas cuantas.

Primero, algo de historia. De las actuales regiones de España, todas excepto Aragón, Cataluña, Valencia e Islas Baleares pertenecieron a Castilla, siendo reconquistadas en distintas etapas de la Reconquista, por ejemplo, Granada en 1492, terminando con la Reconquista, las Islas Canarias entre 1402 y 1496, o Navarra en 1512, conquistada por Fernando el Católico y anexionada a Castilla. Aclarado ésto, en España existen varias autonomías carentes de lógica, como por ejemplo La Rioja, que tiene medio millón de habitantes, o Cantabria, que como se puede ver en este vídeo se reconoce como un proyecto exclusivo del Partido Regionalista de Cantabria, que le dio a la comunidad la bandera y nombre, hasta entonces inexistentes. Al igual, a la mayoría de la gente le parece estúpido que Madrid forme una comunidad por sí sola, cuando siempre ha estado unida al resto de Castilla. Todo ésto sucede en España porque se nos impuso una serie de autonomías sin consultar al pueblo, solamente para crear cargos políticos y "enchufar" a sus familiares.

Partiendo de las características históricas, y el idioma predominante, a mi me parece totalmente lógico y plausible que se fusionasen las siguientes autonomías con el objetivo de reducir gastos y unificar competencias: Castilla y León, Madrid, Castilla-La Mancha, Logroño, Santander, Murcia, Navarra, Asturias y Extremadura. Vuelvo a repetir que todas estas regiones pertenecieron al antiguo reino de Castilla, al igual que otras como Galicia, I. Canarias, Andalucía o la Comunidad Vasca, que por razones que creo evidentes tienen la suficiente cultura propia para formar autonomías por sí mismas. Para finalizar, os recomiendo leer este gran artículo y vuelvo a repetir que las autonomías deberían desaparecer, pero «a falta de pan buenas son tortas».
UNIÓN CASTELLANA

Separatistas hasta que se acaba el dinero

Cómo es la vida. Un día Artur Mas dice que su región es la que mantiene al resto de España y al siguiente es ese resto el que la tiene que rescatar. Las autonomías van cayendo como moscas: lo más difícil fue dar el primer paso, reconocer el fracaso, que lo hizo Valencia, y una vez pasada la vergüenza inicial la siguieron Murcia, y por lo que parece también Cataluña y Aragón. Curioso que sean todas del este de España, por cierto.

Pero el rescate catalán seguro que tendrá una denominación especial, como todo lo tocado por los separatistas: ya se va escuchando por ahí que no es que sea un rescate, es que van a saldar una deuda con España, que al parecer les debíamos dinero; claro. ¿Por qué ha llegado Cataluña a esta situación? Pues muy fácil: gastándose 560 millones anuales en consejos comarcales (#fuente), con embajadas propias, con policía propia (mossos d'esquadra) y, sobretodo, manteniendo el miniestado que supone ser una autonomía.
Deuda por autonomías
Deuda autonómica por número de habitantes
¿Y a largo plazo cual es la solución? ¿Esperar a que caigan todas las autonomías para entonces quitarles competencias? Por ahora solo nos queda esperar y ver cómo plantearán a partir de ahora los separatistas sus ideales cuando se ha demostrado que Cataluña no puede sobrevivir sin España.

Derecho a vivir frente al derecho a matar

Vivimos en un mundo bastante irónico. Fijaos qué irónico será que los mismos que luchan en contra del maltrato animal o de la pena de muerte, por ejemplo, tienen una extraña tendencia al asesinato de humanos inocentes; hablo, claro está, del aborto y de los progresistas que prefieren defender antes al lince ibérico que a sus propios hijos.

La excusa es la de siempre: «tenemos derecho». Pero derecho... ¿a qué? ¿Por qué no lo llaman por su propio nombre? ¿Derecho a asesinar a seres humanos? Siempre saldrá alguna Bibiana Aído diciendo que no hay ninguna prueba científica de que un embrión humano sea un ser humano (#enlace), demostrando la volatilidad de sus argumentos y sus cerebros. Basta con buscar aborto en Google Imágenes para encontrar cientos de pruebas de lo que es un aborto.

La Iglesia, como siempre, se tiene que encargar de la defensa de los débiles. Mientras, hay gente que considera un retroceso restringir las leyes abortivas; estoy seguro que los nazis consideraron un retroceso también la prohibición de los experimentos con judíos. Como siempre he dicho, se debe evitar a toda costa lo polémico, y la ley del aborto aprobada por el PSOE, y que por fin va a desaparecer, era de lo más polémico. Al final todo se reduce a una cuestión de prioridades, la superioridad de un derecho sobre otro. Supongo que aquí estaremos todos de acuerdo en que el derecho al descanso de un barrio es más importante que el derecho a tener un coma etílico de los botelloneros. En esta situación sucede lo mismo: ¿qué tiene más importancia, el derecho a vivir de un ser humano frágil y todavía no-autónomo o el derecho al infanticidio de su madre?

León I, rey de Madrid

MUERTE DE PEDRO I
Muerte de Pedro I
Me acuerdo de una anécdota que leí hace años en un libro escolar que hablaba de un tal León, un rey destronado que llegó a gobernar en Madrid. Para recuperarla y enseñársela a todo un público que seguro que la desconoce, me dispongo a iniciar el rescate.

Para entender esta historia primero debemos remontarnos unos años antes, al 1351, cuando el Reino de Castilla vivió su primera guerra civil. Este enfrentamiento era entre los partidarios del rey legítimo, Pedro I (apodado "el cruel"), y su hermano bastardo Enrique de Trastámara. Esta guerra, aparte de ser una lucha por la sucesión, enfrentaba dos puntos de administración, el de Pedro, que reforzaba el poder real, y el de Enrique que pretendía seguir con el modelo feudal. A Enrique II le apoyaba Francia y Aragón, mientras que a Pedro I, Inglaterra y Navarra. El enfrentamiento terminaría con una lucha épica entre los dos hermanos, que finalizaría con la muerte de Pedro y la coronación de Enrique II. Durante este enfrentamiento la ciudad de Madrid apoyó a Pedro, por lo que no gozaría en los siguientes años del favor de los Trastámara.

León I de Madrid
Tras el reinado de Enrique II de Castilla y la coronación de su hijo Juan I, en la lejana Armenia el rey León V era destronado por las fuerzas turcas, que le mantuvieron preso durante varios años. Juan I, que era amigo suyo, consiguió su liberación y se lo trajo a Castilla, donde en compensación por la pérdida de Armenia le regaló la ciudad de Madrid. Escogió Madrid porque como se ha dicho anteriormente, esta ciudad fue contraria a los Trastámara, por lo que tener un señor propio y dejar de depender directamente de la corona era un castigo, al tener que pagar los madrileños más impuestos. Sin embargo el rey sin reino, que fue nombrado León I de Madrid, fue de lo más irrespetuoso con sus súbditos, y apenas estuvo en Madrid, viviendo el resto de su vida en la costa francesa, alejado de Madrid, que durante un tiempo, fue su pequeño reino.

La curiosa historia del rey de Patones

Patones es un pequeño pueblo situado en norte de la provincia de Madrid, con unos 500 habitantes. Sin embargo el aislamiento que le da el entorno ha hecho de este pueblo el más peculiar históricamente de toda España. Y el caso es que Patones fue un reino hasta 1750. Pero además su situación geográfica volvería a salvar al pueblo de otra invasión, la napoleónica, que allá por 1808 pasó de largo, convirtiéndolo en el único pueblo libre de invasores.

Su historia se remonta a la época visigoda, cuando se fundó el pueblo. Fue un municipio como cualquier otro durante siglos, pero tras la Invasión Musulmana, quedaron aislados del resto de cristianos, aunque tampoco fueron conquistados por los árabes ya que éstos desconocían su situación y era difícil de localizar. Rodeados de enemigos y totalmente aislados, los habitantes de Patones decidieron nombrar un rey, el rey de Patones, que hacía las funciones de alcalde. Se cree que el cargo de rey de Patones era hereditario.

El caso es que durante siglos el municipio se organizó de forma autónoma, hasta que culminó la reconquista. Aunque pagaban impuestos como cualquier otra localidad, el título se siguió manteniendo. Solamente se conocen los nombres de tres reyes de Patones: Pedro González, su sucesor y yerno, Juan Prieto (1693), y el último rey de Patones, otro Juan Prieto (1737). La casa real perdería su título en 1750 cuando se negaron a pagar impuestos, por lo que Carlos III decidió acabar con la peculiaridad.

La primera constancia de la existencia de este rey fue en 1653 cuando el rey de Patones se reunió con un cardenal para negociar la construcción de una ermita, aunque lo que hizo realmente famoso este cargo fue la carta que le envió uno de los monarcas (del que se desconoce el nombre) a Felipe II, que titulaba, lleno de justificado orgullo: «Del rey de Patones al rey de España».

Los sueldos más altos de España

Hoy el ABC ha publicado los 15 salarios más altos de los principales dirigentes de empresas del Ibex 35 en 2011. La crisis, como ha ido comprobando la gente poco a poco, no afecta a los ricos, que recortan gastos en sus empresas a bases de ERE mientras sus multimillonarios sueldos siguen aumentando. Curioso es también que de las 15 personas con mayores sueldos de España solamente son conocidos a nivel nacional dos, Emilio Botín y Florentino Pérez.
  1. Pablo Isla, presidente de Inditex (propietaria de Zara) en sustitución de Amancio Ortega cobra 17.980.000 € anuales, más 127.000.000 € por formar parte del consejo de administración, aparte de otros salarios por 2.450.000 € y 1.730.000 €. Mientras tanto, en 2008 cerraron Fibracolor, despidiendo a 280 trabajadores, y actualmente emplean mano de obra semi-esclava de países asiáticos, en sustitución de los trabajadores españoles. Toda la mala imagen de esta empresa la podéis encontrar en este blog.
  2. El Banco Santander es el que agrupa al mayor número de salarios multimillonarios de las empresas españolas. También desalojan todos los días a gente que no puede pagar su hipoteca y realizan oleadas de despidos camufladas en bajas.
    1. Alfredo Sáenz, consejero delegado, cobra 12.510.000 €.
    2. Matías Rodríguez, vicepresidente, cobra 6.510.000 €.
    3. Francisco Luzón, exdirectivo, cobró en 2011 6.470.000€.
    4. Ana Patricia Botín, consejera delegada, 5.510.000 €.
    5. Emilio Botín, presidente, cobró 5.080.000 €.
  3. Antonio Brufao, presidente de Repsol, cobra 10.800.000 € anuales. En sus ratos libres firma los ERE en Repsol Química y filiales de Tarragona y Puertollano.
  4. César Alierta, presidente de Telefónica, cobró en 2011 9.320.000 €. La empresa que preside, aparte de ofertar el ADSL más caro de Europa (y que comercializa también en Inglaterra a precios más bajos que en España), presentó hace dos días un ERE para 6.500 trabajadores.
  5. José Ignacio Galán, presidente de Iberdrola, cobró en 2011 9.320.000 €. Poco que hablar del precio de las facturas eléctricas.
  6. Julio Linares, también de Telefónica, cobra 7.310.000 € por un lado y un salario adicional de 3.000.000 €.
  7. El famoso Florentino Pérez, gana 6.000.000 € anuales.
  8. Francisco González, presidente del BBVA, cobra 4.980.000 €, en gran parte gracias a los desalojos hipotecarios que realiza su banco.
  9. José Manuel Entrecanales, presidente de Acciona, cobró en 2011 4.570.000 €, al mismo tiempo que su empresa realizaba despidos colectivos en el sector energético.
  10. Felipe Benjumea, de Abengoa, cobró 4.480.000 €.
  11. Rafael Villaseca, consejero delegado de Gas Natural, ingresó en 2011 4.220.000 €, y también subió la factura del gas.

Flandes y Valonia, lo que queda de Bélgica

Hubo una vez un país en el centro de Europa llamado Bélgica. Todavía existe, dirá alguno, pero lo cierto es que su existencia está condicionada por muchos factores y varía según donde estés. Para comprender mejor el profundo conflicto que sacude Bélgica desde hace ya demasiados años, deberíamos ir paso a paso.

El origen de Bélgica: Este país surgió en la Europa post-napoleónica, en una zona históricamente conflictiva como es el Benelux. Tras independizarse de España por motivos religiosos (guerras de los protestantes), esta zona pasó a estar formada por administraciones discontinuas e inestables, dividida principalmente en provincias. Sin embargo, tras la conquista napoleónica decidirían emprender una aventura conjunta que duraría solamente unas décadas, hasta que, otra vez, las diferencias religiosas entre católicos y protestantes conllevarían a que se volviesen a separar en dos países: Holanda, protestante, y Bélgica, católico. Si bien a Bélgica la unía la religión, también la separaba el idioma: el norte, Flandes, habla holandés, mientras que el sur, Valonia, habla francés.

El problema de Bélgica: Durante la mayor parte de su historia Valonia ha sido  el motor de Bélgica, sin embargo hace unas décadas decayó su industria y aumentó el auge comercial de Flandes, y también los problemas. Los flamencos no tardaron en afirmar que ellos eran los que mantenían a los valones (una afirmación que nos resulta familiar) y surgieron partidos independentistas que fomentaron estas protestas.

¿Y Bruselas? Bruselas, capital de Bélgica y de la Unión Europea, tiene la peculiaridad de ser el único territorio belga bilingüe, si bien la mayoría de sus habitantes hablan francés pero está en medio de Flandes, zona de habla  holandesa. Como en muchos casos, es la capital, junto con la monarquía, la que mantiene unido el país, y la única zona donde se cree todavía en Bélgica. Pero la separación y el odio entre Flandes y Valonia es tal que existen en cada región partidos totalmente distintos que no se presentan en la otra, cada uno vota a sus parlamentarios y tienen sus propios ministerios.

La solución: A diferencia de otros países que sufren el separatismo, Bélgica sufre más bien la partición en dos, por lo que esta fractura no tiene por qué ser del todo negativa para sus habitantes. La propuesta más cabal es que Valonia se integre en Francia, ya que comparten un pasado similar y saldrían beneficiados los dos, Francia aumentando su número de habitantes y PIB, y por lo tanto su peso en Europa, y Bélgica integrándose en una potencia mundial. Bruselas podría pasar directamente a depender de la UE, una especie de ciudad-estado, similar a Washington DC o a otras capitales.

Andalucía Oriental, el colmo autonómico

Tras el independentismo castellano, he aquí una nueva consecuencia del aquelarre autonómico: la creación de una nueva autonomía formada por las provincias de Jaén, Granada y Almería, de nombre "Sureste". Lo gracioso es que aseguran en su web que creando una nueva autonomía se reducirán gastos.

Las excusas que se da para formar una nueva autonomía son, por otro lado, las mismas que debieron plantear los que pensaron que provincias como Logroño, Santander o Madrid, que siempre habían pertenecido a Castilla, debían ser autonomías monoprovinciales. Un conjunto de «características culturales e históricas», que suelen resumirse en que aquí es típico el gazpacho y allí el salmorejo, son el detonante de cualquier secesión autonómica.
ANDALUCÍA ORIENTAL
¿La división tiene un límite?
Lo cierto es que es ridículo, tan ridículo como decir que el oeste de Madrid debería independizarse del este, ya que una es una zona de montañosa y la otra de llanuras; además, seguro que unos son los que mantienen al resto. La escisión de "Andalucía Oriental" es el esperpento de lo que ha sucedido en España durante los últimos años, y un espejo donde poderse ver reflejado. Siempre he dicho que Andalucía es para España lo mismo que España para Europa: un territorio en el Sur, donde suele hacer más calor, que vive en especial del turismo y rodeado de estereotipos relacionados con la fiesta, los toros, el flamenco y la falta e ganas de trabajar. Quizás nos pueda servir también para otro ejemplo: provincias que siempre han estado unidas deciden separarse alegando una serie de motivos nada concretos y creando una serie de gastos innecesarios y más administraciones, que a ojos externos parece ridículo pero de forma interna para algunos no. El colmo autonómico, el esperpento del estado de las comunidades, el lastre de España.

El IVA en otros países

NO MÁS IVA
El PP dejando claro el valor de sus promesas
En España el IVA, Impuesto sobre el Valor Añadido, pasará del 18% al 21%, además que el reducido pasará del 8 al 10%. Sin embargo, en las I. Canarias, el IVA será del 7 y 3%, imagino que por su lejanía de la península. Pero estaría bien repasar la historia de este impuesto en nuestro país y comparar su valor actual con el de otros países, ya que el Gobierno siempre afirma que nuestro IVA era uno de los más bajos de Europa. ¿Será verdad?

El IVA tiene un origen socialista, ya que allá por 1986 el PSOE impuso este impuesto, sí, el mismo partido que ahora se queja de su subida. La medida era necesaria para entrar en la UE; otra cosa que añadir a la lista de sacrificios que nos ha traído la democracia. El IVA, como he dicho, es un impuesto que obliga la UE a tener a sus estados miembros, por lo que será mejor empezar la comparación con otros países europeos: Alemania 19%; Francia 21,2%; Italia 21%; Holanda 19%; Suecia 25%, o Polonia, 23%. Vaya, parece que el Ministro de Economía tenía razón.

Pero vamos a compararlo ahora con el de otros países del 1º mundo que no pertenezcan a la Unión Europea: Andorra 4% (y está al lado de España); Suiza 8%; Canadá 5%; EE.UU. 0% (no existe); Japón 5%, o Taiwán, 5%. La cosa cambia, y así llegamos a la conclusión: en España se pagan impuestos similares a los de países como Suecia, pero tenemos las mismas prestaciones que los países en los que se paga una quinta parte, es decir, tenemos los impuestos de un estado social (como los países nórdicos) pero los servicios públicos de un país liberal (como EE.UU.); lo peor de cada sistema. Y ésta es la pregunta que deberíamos hacerle a los políticos: si pagamos impuestos similares a los de los países nórdicos, ilustrísimas y excelentísimas señorías, ¿por qué no nos es gratuito el consumo del agua, o las guarderías, o los libros escolares, o el salario mínimo es de 2.000 €, como en los países nórdicos?

ETA, Miguel Ángel Blanco y el Tribunal de Estrasburgo

Hoy es el aniversario de la muerte de Miguel Ángel Blanco, o mejor dicho, de su asesinato, y también el día elegido por el Tribunal de Estrasburgo para condenar a España por intentar hacer justicia. Cosas de los que sufrimos el terrorismo, que tenemos la manía de que los asesinos permanezcan en la cárcel. Pero para entenderlo mejor, vamos a ir poco a poco.

Miguel Ángel Blanco era un joven concejal del PP en el municipio de Ermua, en Vizcaya, que allá por 1997 fue secuestrado por ETA. Los terroristas pidieron a cambio de su liberación que acercasen a los presos etarras al País Vasco, lo mismo que piden actualmente Bildu, Sortu, Amaiur y el PSOE. Dos días después del secuestro le pegaron dos tiros en la cabeza.

La Doctrina Parot es un mecanismo judicial que se aplica en España consistente en que en casos de terrorismo las reducciones por "buen comportamiento" se aplican a la condena inicial y no a los treinta años que son el máximo que puede permanecer uno en la cárcel. De esta manera se "parchea" la justicia para que los terroristas estén el máximo posible en la cárcel, antes de salir y volver a matar de docena en docena.

El Tribunal de Estrasburgo —cuyos jueces ganan 190.000 € anuales y no pagan impuestos, por cierto (#fuente)— ha dictaminado hoy, en el aniversario del asesinato descrito arriba, que la Doctrina Parot no se puede aplicar a la etarra Inés del Río (un nombre poco vasco; si Sabino Arana levantase la cabeza...) al haber matado a doce policías antes de que se aprobase esta ley. Obligará por lo tanto al Gobierno a liberarla, lista para volver a asesinar.

Evidendemente yo apoyo la cadena perpétua, ya que el objetivo principal de la prisión no es reformar a los presos, como malinterpretaron los redactores de la Constitución, sino proteger a la sociedad de ellos, y ésto es lo que precisamente no se está consiguiendo, gracias a tribunales como el de Estrasburgo cuyos miembros desconocerán dónde está el País Vasco, y a partidos políticos como Bildu, que día tras día se niegan a apoyar a las víctimas del terrorismo y las equiparan a personas como Inés del Río, asesina de doce policías.

¡Que recortéis las autonomías!

Educación, sanidad, subidas de impuestos... el PP recorta donde puede pero no quita las autonomías, principal causa del endeudamiento del Estado.

He llegado a un punto crítico de cabreamiento con el Partido Popular: no solamente no soluciona ninguno de los problemas heredados del PSOE, sino que tampoco toma ninguna medida que se supone de derechas, en relación con los matrimonios homosexuales o el aborto, por ejemplo, y además continúa subiendo los impuestos. Actualmente más del 50% de lo que pagamos de factura de electricidad son impuestos. Hace poco me compré un portátil, y al mirar la factura te quedas sorprendido de los daños que causa el 18% de IVA, casi 100 € en mi caso.

Como ya dije, el Estado es un monstruo que se alimenta de impuestos, pero cada vez es más y más grande y necesita más alimentos, nunca menos. El diezmo medieval (un 10% de lo producido) se ha convertido en una utopía en comparación con el 18% de IVA y más del 50% de la factura eléctrica. Pero las autonomías siguen ahí, inamovibles. En España no hay un defensor del pueblo, tenemos uno por cada región, ya que somos una unión de naciones con distintas culturas, al parecer. Tampoco hay un solo tribunal superior, tenemos uno por cada autonomía, y además cada uno puede contradecir al T. Supremo sin que suceda nada. ¿Un solo parlamento? ¿Para qué? Aparte del inútil Senado, padecemos de parlamentos autonómicos, con sus respectivos gobiernos, presidentes, consejeros, concejales, policías autonómicas, concejalías autonómicas, juntas, generalitats, delegados, delegaciones e incluso embajadas. ¿Una Selectividad para acceder a la universidad pública? ¿Acaso se puede comparar a un andaluz con un madrileño o un navarro? ¿Con lo distintas que son sus regias nacionalidades multiculturales, históricas e independientes? No, es mejor hacer diecisiete convocatorias, cada una con un nivel de dificultad distinto, para que acaben todos yendo a las universidades madrileñas. Lo mismo con la sanidad. Mientras en Europa se busca unificar mediante pactos como Bolonia, en España nos empeñamos en dividir y subdividir a más no poder cosas tan básicas como la educación, la sanidad o la seguridad.

¿Y acaso van a recortar en políticos? ¡No! Ver a Rajoy diciendo que hay que ahorrar más es como ver a un médico sobrenaturalmente obeso decirte que debes adelgazar. Los políticos se han vuelto tan vagos que ni tan siquiera aparentan predicar con el ejemplo como hace Esperanza Aguirre. Pero si gobierna el PP y además ha ganado en la mayoría de las autonomías, y con la crisis, y ni aún así se plantan suprimir autonomías, ¿qué va a ser de nosotros?

El único himno del mundo sin letra

El Himno de España ha tenido varias letras a lo largo de la Historia, sin embargo la falta de patriotismo y el "pasotismo" típico de los españoles nos ha llevado a esta situación.

La situación es apreciable en cualquier torneo deportivo: todas las aficiones se ponen de pie, alzan las banderas de su país y cantan al son de la música. ¿Todas? No. En España, este vórtice en el que se pierde la poca lógica de este mundo, decidimos que no nos hace falta letra. Tenemos, en efecto, el único himno del mundo sin letra oficial. Termina un himno, aplauden sus aficionados, esperan al turno de España, y se ríen cuando ven que solo sabemos (o solo podemos, mejor dicho) decir «lo, lo, lo, lo». Quizá la manía nos venga del La, la, la de Eurovisión.
Será por propuestas. La última, si os acordáis, fue la escogida para las Olimpiadas de Pekín (2010), pero a pesar de ser elegida por el comité no prosperó, quizá por su excesiva infantilidad al ser un recital de valores políticamente correctos pero que en muchos casos no son fieles a la historia de España (#letra). Otra propuesta de esa horneada que a mí me gusta era la de Joaquín Sabina (#letra), bastante imparcial y al estilo de "La Marsellesa". Pero para letras, el Himno de España ha tenido principalmente dos, que analizamos a continuación:
  • Propuesta de José María Pemán: La erróneamente llamada versión franquista, más que nada porque se compuso en 1928, antes de Franco, la Guerra Civil y la II República. Oficial durante más de cuatro décadas, dejó de ser oficial al ser relacionada con el franquismo (la Seguridad Social también se creó con el franquismo, y no por éso la quitaron). ESCUCHAR ►
  • Propuesta de Eduardo Marquina: Compuesta durante el reinado de Alfonso XIII, antes de que se produjesen los conflictos que marcaron el siglo XX de España. Totalmente imparcial y muy poética, es mi preferida y os aconsejo que la escuchéis, ya que debería ser sin duda nuestra letra. ESCUCHAR ►